Perdido en el infierno

Recensión e ideas de “Cucarachas”


  • Autor: Jo Nesbø (Oslo, Noruega, 1960).
  • Editorial: DeBolsillo (Penguin Random House Grupo Editorial).
  • Año: 1998 (5ª reimpresión de esta edición, 2020).
  • Colección: Best Seller.
  • Género / temática: Novela negra / novela policíaca.
  • Número de páginas: 382.

Sinopsis libre:

Harry Hole es enviado a Bangkok con la misión de investigar y silenciar el enigmático asesinato en un motel del embajador noruego en Tailandia. A su llegada, descubre una ciudad marcada por el calor asfixiante, el caos circulatorio y por un entramado inexpugnable de traiciones y mentiras. Holy, acompañado de la incombustible subinspectora de la unidad de homicidios Crumley, se verá envuelto en una espiral de sangre de la que ninguno de los farang noruegos residentes en el país asiático parece quedarse al margen. ¿Por qué se asignó a Hole esta investigación? ¿Qué papel juega la hija del embajador en la muerte de su padre? ¿Seguirá Harry las instrucciones recibidas por el ministerio de Asuntos Exteriores de su país o decidirá seguir su instinto en el camino hacia la verdad?

Reseña:

Segunda entrega de la saga protagonizada por Harry Hole, en la que Jo Nesbø mantiene los puntos fuertes presentados en “El murciélago”. El esbozo de la personalidad del protagonista continúa siendo uno de los mayores atractivos de la obra. En esta ocasión, encontramos a un Holy atormentado, tanto por sus propios fantasmas como por los que arrastra por causa de su hermana; un ser humano casi anulado por la bebida que, a pesar de ello, mantiene su intuición y su perspicacia. Son dignos de mención, como ya sucediese con la narración que inicia la serie, los contrapuntos internos del personaje: no obstante sus luctuosas circunstancias, Harry hace gala de una entereza de espíritu y unos principios inquebrantables, los cuales van guiando sus azares a través de los infortunios.

El caso que presenta esta novela es interesante, si bien el final puede adivinarse con el transcurso de los acontecimientos. La ambientación y contextualización argumental demuestra un atinado proceso de documentación por parte del autor respecto de la vida en la capital tailandesa, así como de la integración y las relaciones de la comunidad noruega en el país del sudeste asiático.

Como mayores críticas, pueden mencionarse varios elementos: en primer término, la descompensación entre las personajes secundarias, la subinspectora Crumley y Runa, la hija del embajador ejecutado: si bien en un principio la primera parecía partir como secundaria, es la segunda la que acaba por aportar mayores matices a la trama. También podría Nesbø haber profundizado en las razones del antagonista para actuar como lo hace: tal cual aparecen descritos, resultan motivos endebles y ligeramente forzados, como si la elección del adversario hubiese sido impuesta sin suficiente reflexión. Por último, y sin que ello desmerezca el resultado final, tal vez en esta oportunidad el autor consiga romper en menor proporción los esquemas del género que en el relato inaugural.

Mantiene “Cucarachas”, sin embargo y en resumen, la frescura y la precisión de su estilo narrativo, logro que se debe también a la encomiable labor de los autores de la traducción al español (Bente Teigen Gundersen y Mariano González Campo) a quienes también felicito desde la Buhardilla. Sin duda, este libro es un digno sucesor de la serie y mantiene al lector sumergido en el texto de principio a fin. Sin duda, os recomiendo, desde este blog, esta apasionante lectura.


Valoración: muy recomendable (4,5/5)

87. Por el bien de la tierra

La emergencia climática nos acucia. Hace casi cinco años, mis compañeros y yo decidimos pasar a la acción: abandonamos la representación y defensa particulares y reunimos a una serie de Organizaciones No Gubernamentales que luchan por el bienestar medioambiental y la conservación de los ecosistemas. Nuestro planteamiento era sencillo: prestaríamos orientación jurídica gratuita a todas las entidades que se sumasen al proyecto. A cambio, nuestra única intención y beneficio sería mantener el compromiso con un futuro que, cada vez, se antoja más vulnerable. Nos encargaríamos de preparar, asistir y gestionar cualquier asunto o pretensión para la que nos requiriesen. La iniciativa tuvo más éxito del que esperábamos y, hoy en día, podemos reconocer orgullosos que acompañamos a más de cien organismos, públicos y privados. Hace unas semanas, participamos en los trabajos de definición del ecocidio como crimen internacional y estamos realmente satisfechos. Nuestro camino continúa, con más ilusión que nunca.

No es cierto que solo las grandes empresas tengan capacidad de mitigar los efectos del cambio climático. Cada uno, individualmente y desde sus responsabilidades, puede y debe involucrarse en la defensa del planeta. Nosotros estamos decididos a seguir adelante y animamos a todos los agentes sociales a que se sumen a este movimiento. Por supuesto, más allá de nuestra asesoría legal, trabajaremos para que las administraciones y gobiernos presten una atención real a la que es, tal vez, la mayor emergencia mundial. ¡El tiempo para revertir la situación se agota!

Juego limpio

Casi desde el otro lado del mundo, os traigo mi participación en el reto “Escribir jugando” del mes de junio de 2021, propuesto por Lídia Castro en su blog. Como es habitual, para mi propuesta me he inspirado tanto en la imagen principal (carta de la izquierda) como en el objeto del dado: el mundo. También he seguido el reto opcional: que aparezca en la historia algo relacionado con “Impresión, sol naciente” de Claude Monet (año, pintor o el lienzo) (carta de la derecha), en concreto, haciendo referencia al año de 1872.

¡Espero que lo disfrutéis y un abrazo a todos/as desde Chile!

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Imágenes tomadas de “El Blog de Lídia”. Montaje propio.

La tradición de deportistas en su familia, recordó al respirar por primera vez el aire de la capital nipona, se remontaba a su tatarabuelo, cuya gesta, como recogían los periódicos de la época, asombró al país en 1872. Por su parte, desde que tenía uso de razón, había recorrido el mundo, acompañado de su madre: campeonatos infantiles, juveniles y absolutos; nacionales e internacionales.

Y, cuando había perdido toda esperanza, llegó la recompensa: la Villa Olímpica de Tokio lo saludaba, imponente aunque acogedora. Constancia y resiliencia; espíritu de superación y una fe inquebrantable lo habían llevado hasta allí. Turno para disfrutar.

(100 palabras)