34. En la cuerda floja

“¿Pretende argumentar, letrado, que lo más llamativo era que el nombre de su cliente aparecía con una errata en el cartel?”

Aquellas palabras de Su Señoría en la vista del día anterior seguían clavadas en mi memoria. Con el devenir de los últimos acontecimientos, resultaba evidente que ganar aquella demanda por publicidad engañosa iba a resultar todo un milagro. El juez se moría de ganas de decretar el sobreseimiento libre por falta de pruebas y la contraparte se frotaba las manos ante la posibilidad de llevar a mi defendida ante la jurisdicción penal.

El reloj marcaba pasadas las doce y me había preparado un buen café, dispuesto a pasar la noche en vela. Si quería llegar a buen puerto, debía poner todo mi buen hacer al rescate de aquel imposible…

Publicado por

Javier Sánchez Bernal

Licenciado en Derecho, Máster Universitario en Corrupción y Estado de Derecho y Doctor por la Universidad de Salamanca. Líneas de investigación: Derecho penal económico, Derecho y deporte, corrupción pública y privada. Proyecto de escritor.

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